Muy poco tuvo para destacar un primer tiempo en el que los de Américo Gallego tuvieron más el balón pero fueron los de Luis Zubeldía los tibiamente más peligrosos en ataque. Santiago Salcedo avisó con un disparo alto y Adrián Gabbarini dio rebote ante un tiro de Sebastián Blanco y lo trabaron a Cristian Menéndez cuando se aprestaba a definir. El Rojo sólo amenazó con un remate por arriba de Walter Acevedo. Luciano Vella casi se hace un gol encontra intentando anticipar a Blanco y atrapó Gabbarini, el mismo que apareció luego en dos tiempos frente a Blanco y ante Salcedo y Menéndez. Sólo cerca del final se despertó timídamente el Rojo, aunque su escasez de alternativas arriba (Andrés Silvera, por ejemplo, apenas intervino) lo llevó a crear real peligro sólo con una incursión de Eduardo Tuzzio que terminó con un tiro desviado.
El final, sin embargo, llegó con parsimonia de parte de ambos bandos. Despedían un año con altibajos, más allá de que el más habilitado a festejar hoy fuera Lanús que, al menos, logró su último objetivo de cara al plano internacional del año que viene.