Se fue un club de los que más historia tiene en Primera División. “El Lobo” no pudo salvarse en esta ocasión y, después de tantas magras campañas, el conjunto platense perdió la categoría y jugará la próxima temporada en el Nacional B

La suerte y el milagro esta vez no ayudaron a Gimnasia y Esgrima La Plata. El conjunto del “Bosque” no pudo alcanzar la Promoción y perdió la categoría, algo que no ocurría desde 1979. Anteriormente, los otros descensos habían sido en 1943, 1945 y 1951, respectivamente. Mientras que el club estaba en la máxima divisional desde el año 1984.
Si hay que hacer un análisis de esta campaña, hay que basarse en lo que fue la temporada anterior primero. En aquella oportunidad, el descenso estuvo a un paso, cuando Atlético Rafaela tenía todo controlado en la Promoción, y en menos de 20 minutos sufrió tres goles que dejaron el marcador global por 3 a 3 (la ida había sido de “La Crema” por 3 a 0), lo que le permitió a la gente “Tripera” conservar la categoría -ayudado por la ventaja deportiva - por el agónico gol de Franco Niell en el tiempo de descuento.
El haber estado cerca del descenso, lo hizo al club tomar conciencia de que había una segunda oportunidad. Por eso, “El Lobo” arrancó la temporada sabiendo que la premisa iba a ser difícil, pero no imposible. Sin embargo, Diego Cocca no logró los resultados esperados, por lo que tuvo que dejar el cargo en la novena fecha del Apertura 2010, con una sola victoria conseguida. Así, el encargado de cambiar la historia fue Pablo Morant, un ex jugador del club. Aunque, al igual que su antecesor, dos triunfos desde la jornada 9 a la 19 le terminaron costando el puesto.
El Torneo Clausura arrancó con la figura de Ángel Cappa en el banco. Pese a ello, la propuesta del buen juego del ex técnico de Huracán se extendió hasta la duodécima jornada, cuando solamente dos victorias fueron el saldo positivo para la campaña. De esta manera, el que asumió en la fecha 13 para ver si podía lograr la salvación fueDarío “El Indio” Ortiz, quien le cambió la mentalidad y lo volvió un equipo aguerrido. Sin embargo, las pobres campañas de sus antecesores lo perjudicaron notablemente, debido a que dos derrotas, en algunos casos claves, como lo fue ante All Boys, lo dejaron en zona de descenso directo a una jornada del final, ya que hasta la 17ª jornada estaba en Promoción.
Así, a pesar de que su entrenador trató de lograr mantener al equipo en Primera División, las campañas anteriores le jugaron en contra y condenaron a este equipo a lo que venía rozando desde hace años: el descenso al Nacional B.